Volveré porque en mis venas llevo
la historia del indio pisoteado,
llevo el recuerdo de  las horas inciertas vividas
y el canto sordo de un niño dormido
entre lágrimas que regaron su destino,
hijos del estigma en el cuál les condenaron.

Volveré a levantar pancartas
de letras desordenadas
que quizás nadie nunca leerá
porque es más rentable vivir de largo
desviando indiferente la mirada
ante quien mendiga un hilo de amor
a la vera del apartado camino.

Volveré cuando deje este hastío
en el que me sumo cada vez
que las bombas hablan por nuestra boca,
y el pan se vuelve quimera diaria
que no apaga el hambre de esos niños
que muerden balas sin destino,
para que otros vivan enseñoreados.

(Por Simón Reyes)Ultima-marcha-de-la-UP-4-sept-1973-Victor-Jara-baja