Si te dicen que caí
no llores por mi ausencia,
no sufras por mi partida
sólo he dejado un momento
de respirar tus esencias.

Si te dicen que caí
no se marcha el viajero,
recorre otros caminos
que otros antes recorrieran
buscando mejor destino.

Lenta es la agonía
del que se queda,
más lenta es la ausencia
del que espera,
sin un adiós de despedida.

Si te dicen que caí
no maldigas tu existencia,
levanta con orgullo
banderas y pancartas,
nacidas de la rebeldía.

Si te dicen que caí
no digas que he muerto,
sólo es mi boca
que en la calles abanderadas,
ya no grita…  Libertad.

Grito que renace y se alimenta
en los otros miles de voces
que marchan incansables
por las grandes alamedas
por cambiar esta sociedad.

(Por simón Reyes)