Yo escribo
porque escribir es mi trabajo,
y mi trabajo
son las púrpuras gotas
derramadas por mis hermanos.

Escribir para contar
la verdad insaciable,
de aquellos que un día
se confesaron frente
a sus curas escogidos,
arrancados de las sombras
y sus pecados.

Escribir,
para contar la verdad
de aquellos cuerpos ultrajados,
en las sucias baldosas
de la felonía.

Escribir,
siempre escribir,
para no olvidar aquella piel
curtida por los surcos
de sol y trabajo,
por aquellos días desgarrada,
solo por encontrar
respuestas antojadas.

Escribir
por los ojos tristes
de tantos niños solitarios,
por el llanto quieto
de aquella madre,
por tu ausencia sin regreso.

Escribir,
para recordar aquella cruz
que se levantó
sin saber el porque,
en las frias sábanas
de nuestro propio suelo.

Escribir,
sin ocultar el sentir,
sentir por aquellos
que lanzaron al mar,
sentir por el miedo
de los silenciados.

Sentir
por las heridas
de los torturados,
sentir por la dignidad
de los mancillados.

Escribir y sentir,
sentir por aquellos que degollaron,
por aquella noche
de fantasmas y fuego.
cuando Rodriguo y Carmen Gloria
fueron vivos, quemados,
sentir por los exiliados.

Escribir
Por mantener
viva la memoria
cuando se desquició el Sur,
enterrando a tantos
y olvidando el lugar.

Yo escribo desde mi fría celda
escribo desde el fondo de la mina,
escribo desde mi exilio obligado
escribo desde la anónima tumba;
de la que nos han desenterrado
Escribir.
porque el olvido no llegue…
Porque el olvido no llegue. !

(Por Simón Reyes)

pluma de pluma

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