De nacionalidad universal
me parió una loba
con dos tetas enormes
como dos cerros de Valparaíso.

Las horas rotas
por el hilo del tiempo,
me dejaron sin memoria
y sin recuerdos
en presencia del Supremo.

Eterno jurisconsulto y marrano
reanduve mil veces lo pasado,
eran dos ubres enormes
como dos cerros;
de mi pueblo casi olvidado.

(Por Simón Reyes)

( Creo que es necesario deslizar un breve comentario respecto a este poema. Una de la enormes tetas mencionadas es la injusticia heredada de un sistema impuesto. Sistema neoliberal, con su maldita teoría de la libertad absoluta de los mercados, la cual profundizó la pobreza y la injusticia social en los países subdesarrollados.  Para aquel amigo que me ha pregunatado, le respondo, no, no son las tetas de mi madre. )