En el Saint:s Karolinska Institute
operan a un hombre de 84 años
para que pueda con su silla de ruedas,
la técnica le promete
una vida placentera.

Por allá los Kurdos
muriendo impasíblemente
los matan con armas y con bacterias,
los niños, ancianos y mujeres
no tienen patria,
la ciencia les soluciona el problema.

En Pakistán un niño de ocho años
vive encadenado a su silla,
una vez al día el patrón
le lleva su comida.
¿ Necesita Europa de esas alfombras baratas?

Una madre Iraquí ha perdido a su hijo
por negarse a ser soldado le han fusilado,
no queria morir por ahi tirado
por tener miedo, hoy,  le han enterrado.

Las noticias me inquietan
meniscos rotos para tal
veinte mueren más allá,
Énola, Anabola, Ébola virulentis;
y de final de curso… Una despedida.

Las bombas caen de dos en dos formaditas
como si de un juego se tratara,
las balas cayendo a granel
corre, corre, que te pillo mujer,
brinca que te brinca, la papa de José.

Y me encuentro en plena pausa
para tomarme un café.

La comida de cerdo y las papitas fritas
mucha televisión y poco movimiento
están deformando en Occidente
las extremidades de las jovencitas.

El Mundo se mueve
el planeta gira
la materia se transforma,
mientras yo sigo en el reloj mural

el tic-tac implacable del segundero,
que no cesa de avanzar.

(Por Simón Reyes)