Un loco
un loco soñador  y con sentir,
sentir de voz primera
sin prisa en el camino
sin prisa en llegar,
pero queriendo siempre partir.

Un loco de vida
un loco al morir,
soñador del aroma patrio y fecundo
soñador de recuerdos enmohecidos.

Anda solo buscando aquel camino
que así mismo se concedió,
busca entre los parajes hambrientos
la huella desértica
de aquel que nunca vio.

Sube desafiando al tiempo
con aquel frío desnudo
cortando su cuerpo,
crispan sus manos
sus recuerdos fatales
hiriendo el pensamiento
en el momento preciso.

Busca en el tronco genealógico
al culpable de su tiempo herido,
sus pies descarnados van contando
lejanías y silencios de huellas perdidas.

Mirando sus ojos
empotrados al último
lugar de su rostro,
que nos van diciendo
cuando comenzó su pesar
inquietante de verdad.

Al desparramar
por los campos sin final
aquella sempiterna
realidad.

Como un loco,
un loco soñador
soñador y con sentir,
con tu sentir de voz
y angustias lejanas
por el sentir de los otros.

Para soñar que llegas
con el desgarro de tus vestidos,
para hincarte en el último pesebre
pidiendo con la humildad de tu silencio
por las asperezas de los demás.

(Por Simón Reyes)