Entre pabellones verdes
voy regalando mi imagen
tarareando suavemente una canción,
llegando a descubrir tu cuerpo celeste
tu cuerpo de enredadera y sombra
cristalina vertiente.
 
Soy lento en descubrir formas
soy payaso de mi propia existencia,
conviérteme en epopeya, salud y vino
déjame entrar a tu casa
déjame brindar por tu destino.
 
En tu mirada aunténtica
de sembrador hombretristeza
encontré el motivo infaltable,
mostrándome,
la indigencia de mi prosa natal.
 
Espíritus sacrosantos
corrompidos al compás musical
de las siempre bien fabricadas notas,
jugando los imperiales
con nuestro destino sepulcral.
 
Dónde voy,
sino es siempre al más allá ?
camino que nos acompaña
con la tristeza hasta el final.
 
Pequeños círculos fluorescentes
que convirtieron en migajas
las esperanzas del soñador
que siendo niño un dia soñó.
 
Sueños profundos
de los que vengo a despertar,
un día después de ayer
sin poderme contener
sin poderme consolar.
 
(Por Simón Reyes)