A Materio Cisalpino
se lo llevaron a los montes a jugar,
se fué por allá por un septiembre preciso
no le hemos vuelto a encontrar.

Se fue de la mano de los hombrecitos
de aquellos que vestían sin señal.

No le preguntaron si quería jugar
no le preguntaron, si sabía,
solamente le obligaron a esconderse
cerca de la tierra adormecida.

Se fue rodeado de hombrecitos
que entraron a su casa sin golpear.

Materio Cisalpino tristemente descubría
aquel juego, que nunca conoció
y obligadamente aceptaba la alevosía,
y en aquella tierra oscura comprendió
que con aquel juego su cuerpo se moría.

Se lo llevaron los hombres del General
se lo llevaron a los montes a jugar.

Materio Cisalpino vió que no podía vencer
a aquellos titanes de ocasión,
no sabía jugar
a aquel juego que nunca conoció
y Materio Cisalpino,
allí solitario se quedó.

Fueron los hombres del General
los que le fueron a su casa a buscar.

Lo encontraron después de mucho
cuando a otros también fueron a buscar,
cuando buscaron a tantos,
que un día de septiembre preciso
también se marcharon sin avisar.

Fueron los hombres del siniestro General
que entraron a su casa una noche, sin avisar.

Y Materio Cisalpino se quedó sin saber
porque después de aquel día negro de septiembre
se lo llevaron los hombres del sanguinario General
a él y a tantos;
se los llevaron a los montes a matar.

Fueron los hombres del Capitán General…
Fueron los hombres del Capitán general.

(Por Simón Reyes)