Dos sombras y una mano,
de los ojos el dolor,
la espada, el miedo, tú.

Allí en la espesura del terror
esperando tu hija,
Amanda, la hija de los ojos ciegos,
la de los pies desterrados.

Vienes, tú, Inca Mayor
trayendo de tu raza el exterminio,
tus dedos comos raíces centenarias
acusando lo que el viento
trajo de allende la mar.

Amanda hija del demonio,
princesa heredera de lo maldito,
engendrando en su vientre
los rostros acerad

De los viajeros de ultramar.

(Por Simón Reyes)