Chiquilla tú
que has construido tu nido
junto a un junco florecido,
que una noche de Mayo
juntos plantamos.

Chiquilla tú
la de los ojos gitanos,
la que muerde
mis sueños
y vive en el aíre
atrapando palomas.

Chiquilla tú
que hablas el idioma
de las distancias
y los besos prohibidos,
alcanzando mi oído
solo tus vibraciones
de mariposa herida.

No atrapes más palomas,
ni riegues más aquel junco
que un día tú y yo,
juntos plantamos
con lágrimas que dolieron
como piedras lanzadas;
desde un día cualquiera.

(Por Simón Reyes)

Anuncios