A Paula

Paula, hija de Simón,
has venido
al encuentro del vagabundo,
alterando el esquema simétrico.

Paula hija de Simón,
mi boca te llamó
rompiendo el alfabeto de hierro,
un hilo, recién tu primer suspiro
y me quedo en lágrimas,
observando la vida recién parida.

Paula hija de Simón
te alimentastes en mi vientre
bebiéndote mi sed,
arrasando con tu llegada
mi eterno descontento.

Paula hija de Simón,
Paula hija del viento
sin tierra y sin morada
y ojos de pena y calvario,

Has venido como el rocío
saltando de hoja en hoja
llegando por mi sangre,
abriendo laberintos
de caudales infinitos.

Traspasando vientre y seno,
hombre y alfabeto de piedra,
arrasando sendas inclaudicadas
a mi camino de viajero errante.

Paula…

Has venido a buscarme.

(Por Simón Reyes)