Respiro lento, perfume
de vaho desvanecido,
desde otras penumbras
sombras aún no exploradas
nacidas de mi eterno
descontento.

Cadenas sublimales
desde una mano aferrada
a hitos de placeres mudos,
en ventanales de cristales rotos
que desplegan tu imagen absoluta.

Como si hoy.
después de mañana,
sombras enlutadas
ávidas de lo ajeno,
en un intento absurdo
me las quisieran arrebatar.

(Por Simón Reyes)